Otoño.

Cayó al suelo lenta e hipnóticamente, lo hizo con gracia, aunque ese adjetivo nunca se relacione mucho con una caída. A su alrededor muchos transeúntes caminaban con distintos tipos de prisa.

Él iba nervioso pensando que excusa poner a su jefe por su tardanza, sus ojos ni siquiera se posaron en ella.

Aquel del fondo iba tan ensimismado escuchando música que ni aun cayéndole encima se habría dado cuenta.

Pero aquella niña observó todo el proceso, desde el inicio de su despegue hasta el aterrizaje suave que hizo en el suelo… con una sonrisa se dirigió rápidamente hacia ella y dijo en voz alta:

-¡Mamá, mamá! ¿Ya estamos en otoño?

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Acerca de 1prosaenverso

Amante de la comunicación no verbal, de las metáforas y analógias. De decirlo todo sin las palabras adecuadas. Enamorada del amor que no existe.
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