Carta postmortem

Calla y escucha. Porque estoy muerta que no dormida, y dicen que las últimas palabras de los vivos hay que escucharlas, ahora yo impongo que las primeras de los muertos también.

Aunque eso sí, no las tengo todas conmigo, jamás escuché a un muerto en vida, pero puede ser que sea porque hasta el día de hoy yo no había impuesto que tenían que escucharnos…  (sí, aquí arriba o abajo, no sé dónde estoy, tenemos mucho tiempo para darle vueltas a las cosas). Conclusión: ahora no estoy demasiado segura de si tú me oirás.

Pero bueno, no perderé mi tiempo con tiempos muertos ni tampoco con muertos perderé tiempo (ironías de inframundo, ya lo entenderéis cuando lleguéis aquí), prefiero hacer pensar a los vivos antes de que decidan hacerme compañía.

Y antes de nada comentarte un poco que esto sí que da un poco de miedo, la lava me rodea aunque eso de que sube con ansias de comer cuerpos llenos de pecado creo que fue una invención de un escritor porque ahora mismo la veo muy quietecita allí a lo lejos. Aunque espera. Un segundo. Me estoy acercando. ¡¿Qué?! ¡Increíble! En serio, necesito que hagas esto por mí, di a las musas que dejen de inspirar tanto a los escritores porque acaban infundando un miedo atroz a este mundillo cuando en el fondo lo que yo creía que era lava son simples…. BALDOSAS AMARILLAS!…. Lo dicho…  o tienen demasiada imaginación y les mola que lleguemos aquí castañeando los dientes (si es que no moriste en algún accidente que te hizo que desapareciesen, eh espero que no, de corazón) o a un editor le pareció demasiado MagodeOzainte pensar que pudiesen ser simples baldosas y por eso no dejase que se publique.

Y ya que estamos, nada de lloros, que como ya te dije es de locos ponerse a llorar con la sequía que os rodea allí (aquí no puedo decirte, acabo de llegar, ya miraré los periódicos si es que hay) y ni se te ocurra perder el tiempo visitando una tumbita y llevándome flores que ya sabes que me dan una alergia del copón, asique no me seas traidor. Por lo demás siento haberte arruinado el día B, aquel capullo decidió que yendo tan guapa no me podía casar, pero tu tranquilo que aquí el vestido me sienta muy bien y como esperaba Ella En el Muelle de San Blas, aquí te esperaré yo (reza porque no haya manicomios e intenten trasladarme a uno). Y poco más… te dejo que voy a echar un vistazo por los alrededores a ver si encuentro algo de cobertura y llamo a un infra-taxi porque como tenga que andar por aquí con estos taconazos… ¡quién me mandaría a mí morir hoy….!

Anuncios

Acerca de 1prosaenverso

Amante de la comunicación no verbal, de las metáforas y analógias. De decirlo todo sin las palabras adecuadas. Enamorada del amor que no existe.
Esta entrada fue publicada en amor, Prosaenverso, Uncategorized y etiquetada , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Carta postmortem

  1. Profa. Elizabeth Vargas dijo:

    Excelente tu escrito, tienes mucho talento, adelante con tu blog!! Aprovecho para invitarte a mi espacio http://www.masquevivir.com, si tienes la oportunidad, y dejar tu comentario sobre qué te parece.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s